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Con la llegada del verano y las altas temperaturas, el aire acondicionado deja de ser un extra para convertirse en una necesidad en oficinas, comercios, restaurantes, hoteles, naves o centros de trabajo.

El problema llega cuando empieza a funcionar durante muchas horas al día y ese aumento del consumo termina reflejándose en la factura eléctrica.

Y aquí hay algo importante: la solución no siempre pasa simplemente por apagar el aire acondicionado. Se trata de utilizarlo mejor y de comprobar que el contrato energético de la empresa está preparado para la realidad de su consumo durante los meses de verano.

El verano cambia la forma en la que consume energía una empresa

No todas las empresas consumen igual durante todo el año. En verano, la climatización puede convertirse en uno de los principales consumos de muchos negocios. El aire acondicionado funciona durante más horas y, en los días de mayor calor, puede hacerlo prácticamente durante toda la jornada.

Si además tenemos varios equipos funcionando al mismo tiempo, espacios grandes que climatizar o instalaciones con un aislamiento mejorable, el consumo puede aumentar todavía más. Por eso es importante no esperar a que llegue una factura elevada para empezar a preguntarnos qué ha pasado.

Pequeños hábitos que pueden marcar la diferencia

No hace falta trabajar pasando calor para controlar el gasto energético. Hay algunas cuestiones sencillas que conviene revisar.

No bajar la temperatura más de lo necesario

Poner el aire acondicionado a una temperatura extremadamente baja no significa que la estancia vaya a enfriarse más rápido. Sí puede significar que el equipo esté trabajando durante más tiempo y consumiendo más energía.

Lo importante es buscar una temperatura confortable y estable.

Revisar los horarios

¿El aire acondicionado empieza a funcionar demasiado pronto? ¿Sigue encendido cuando ya no queda nadie?

En muchas empresas los horarios de climatización se configuran una vez y pasan meses o años sin volver a revisarse. Adaptarlos a la actividad real del negocio puede evitar muchas horas de consumo innecesario.

Climatizar solamente donde hace falta

No todas las zonas de una empresa tienen necesariamente la misma ocupación durante toda la jornada.

Siempre que las instalaciones lo permitan, adaptar la climatización a las zonas que realmente se están utilizando puede ayudar a optimizar el consumo.

Mantener los equipos en buen estado

Filtros sucios, equipos que llevan tiempo sin revisarse o sistemas que no funcionan correctamente pueden hacer que la climatización necesite trabajar más para conseguir el mismo resultado.

El mantenimiento también forma parte de una buena gestión energética.

Pero el aire acondicionado no es lo único que debemos mirar

Cuando una factura aumenta en verano es fácil señalar directamente a la climatización. Pero para saber realmente qué está ocurriendo hay que analizar el consumo completo.

¿Cuándo se está consumiendo más? ¿Hay consumos elevados fuera del horario laboral? ¿La potencia contratada sigue siendo la adecuada? ¿Las condiciones del contrato energético son las más convenientes? ¿Existen otros equipos que estén aumentando el consumo al mismo tiempo?

Una factura nos dice cuánto hemos pagado. Analizar cómo consume la empresa nos ayuda a entender por qué.

Anticiparse al verano también es una forma de ahorrar

La gestión energética no debería empezar cuando llega una factura inesperadamente alta. Analizar previamente cómo se comporta el consumo permite detectar posibles ineficiencias y tomar decisiones antes de que el gasto se dispare.

Especialmente en empresas donde la climatización tiene un peso importante, conocer los horarios de consumo y revisar el contrato energético puede marcar una diferencia importante.

Cuenta con profesionales para optimizar tus gastos energéticos

El objetivo no es dejar de utilizar el aire acondicionado cuando hace calor. El objetivo es utilizar la energía de la forma más eficiente posible y asegurarse de que la empresa está pagando lo justo por ella.

En Enerthy Consultores analizamos cada caso de forma individual para detectar oportunidades de optimización, revisar contratos y ayudar a las empresas a tomar mejores decisiones sobre su energía.

Porque este verano puedes necesitar más aire acondicionado. Lo que no necesitas es pagar de más por tu energía.