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El final de septiembre marca un cambio importante para muchas empresas. Los días empiezan a ser más cortos, utilizamos antes la iluminación, las temperaturas bajan poco a poco y algunos equipos que durante el verano apenas trabajaban vuelven a entrar en funcionamiento.

Son pequeños cambios que, sumados durante semanas, pueden terminar notándose en la factura. Por eso, antes de entrar de lleno en los meses más fríos, merece la pena hacerse una pregunta: ¿está tu empresa preparada energéticamente para el otoño?

La iluminación vuelve a ganar protagonismo

Durante los meses de verano aprovechamos muchas más horas de luz natural. Con la llegada del otoño, esa situación cambia. Las luces se encienden antes por la tarde y, dependiendo del horario de la empresa, pueden permanecer funcionando muchas más horas cada día.

Aquí conviene revisar algo tan sencillo como si todas las zonas necesitan estar iluminadas al mismo tiempo. Despachos vacíos, almacenes con poca actividad, pasillos o zonas comunes pueden estar consumiendo energía sin necesidad. Y también es un buen momento para comprobar si toda la iluminación de la empresa está ya adaptada a sistemas eficientes como el LED.

La climatización empieza a cambiar de sentido

Hace apenas unas semanas hablábamos del aire acondicionado. Ahora toca empezar a mirar hacia la calefacción.

Hay empresas donde los sistemas de climatización cambian automáticamente con la temporada y otras donde siguen configurados prácticamente igual durante todo el año. Revisar temperaturas, horarios y zonas puede evitar consumos que no aportan ningún beneficio real.

No se trata de pasar frío. Se trata de climatizar cuando hace falta y donde hace falta.

Ojo con los horarios

El otoño también puede traer cambios en la actividad de una empresa. Nuevos turnos, horarios diferentes, ampliaciones de jornada o cambios después del periodo estival.

Y ahí aparece una pregunta importante: ¿Los equipos están funcionando según los horarios actuales o según una configuración que se hizo hace meses?

Iluminación, climatización, ventilación, maquinaria o sistemas automáticos pueden seguir unos horarios que ya no coinciden con la actividad real del negocio. Revisarlos puede parecer algo pequeño, pero repetir un consumo innecesario todos los días acaba teniendo impacto.

¿Y qué pasa cuando cerramos?

El cambio de estación también es un buen momento para revisar qué ocurre en la empresa cuando termina la jornada. Puede haber equipos conectados, climatización funcionando más tiempo del necesario, servidores, cámaras, maquinaria o sistemas en espera.

Parte de ese consumo será imprescindible. Otra parte quizá no. Lo importante es saberlo. Porque una empresa puede estar cerrada y seguir consumiendo energía durante horas.

Octubre, noviembre y diciembre están a la vuelta de la esquina

Finales de septiembre es un buen momento para anticiparse. Todavía estamos a tiempo de revisar cómo estamos consumiendo antes de que lleguen los meses en los que la iluminación y la calefacción pueden tener más peso.

Esperar a recibir una factura elevada para preguntarnos qué ha cambiado suele llegar demasiado tarde. Analizar ahora permite tomar decisiones antes.

No mires solo cuánto consumes

En Enerthy Consultores creemos que una buena gestión energética no consiste únicamente en mirar el importe final de una factura. También hay que entender cuándo, cómo y por qué se está consumiendo.

Revisar horarios, climatización, iluminación o el propio contrato energético puede permitir detectar oportunidades de optimización que llevan tiempo pasando desapercibidas. El otoño acaba de empezar.

Puede ser un buen momento para revisar también la energía de tu empresa. En Enerthy analizamos tu caso y buscamos las opciones que mejor encajan con tu actividad.