Septiembre es, para muchas empresas, una especie de segundo enero. Vuelven las rutinas, los equipos completos, los horarios habituales, las reuniones, la maquinaria a pleno rendimiento y, en muchos casos, también aumenta el consumo energético después de unas semanas de menor actividad.
Precisamente por eso, principios de septiembre es un buen momento para mirar cómo estamos utilizando la energía y comprobar si todo sigue teniendo sentido. No hace falta esperar a recibir una factura más alta para empezar a revisar.
1. Comprueba cómo ha cambiado tu consumo
Agosto no suele parecerse demasiado a septiembre. Hay empresas que reducen actividad durante el verano, otras cierran unos días y otras mantienen prácticamente el mismo ritmo. Cuando llega septiembre, volver a la normalidad puede provocar un aumento importante del consumo.
Lo interesante es preguntarse: ¿Estamos consumiendo más porque realmente lo necesitamos o hay cosas que podrían estar mejor organizadas? Comparar cómo se comporta la empresa en distintos momentos puede ayudar a detectar consumos que hasta ahora habían pasado desapercibidos.
2. Revisa los horarios de los equipos
Con la vuelta a la rutina también vuelven los horarios completos. Climatización, iluminación, maquinaria, ordenadores, sistemas de ventilación…
Conviene comprobar que todos esos equipos funcionan cuando realmente hacen falta y que no se han quedado configuraciones del verano que ya no tienen sentido. Un aparato encendido una hora de más quizá parezca poca cosa. Muchos equipos haciéndolo todos los días ya es otra historia.
3. No te olvides del consumo cuando la empresa está cerrada
Hay empresas que apagan las luces a las siete de la tarde, pero siguen consumiendo energía durante toda la noche.
Servidores, cámaras, climatización, maquinaria en espera o equipos conectados pueden mantener un consumo constante incluso cuando no hay nadie trabajando. No todo ese consumo es innecesario, pero sí merece la pena saber cuánto representa y si puede optimizarse.
4. Comprueba si tu contrato sigue encajando con tu empresa
Las empresas cambian. Puede haber más trabajadores, nuevos horarios, maquinaria diferente, ampliaciones, más producción o incluso una actividad distinta a la de hace un año.
Sin embargo, el contrato energético muchas veces permanece exactamente igual. Septiembre es un buen momento para revisar si las condiciones que tienes contratadas siguen siendo las más adecuadas para tu situación actual.
Porque pagar lo justo no depende únicamente de cuánto consumes. También depende de cómo tienes contratado ese consumo.
5. Anticípate al último trimestre del año
Septiembre marca la entrada en los últimos meses del año. Y tomar decisiones ahora puede permitir afrontar el otoño y el invierno con una estrategia energética mejor preparada.
Esperar a diciembre para comprobar que llevamos meses pagando de más no suele ser la mejor opción. Analizar antes permite corregir antes.
Volver a la rutina también puede ser una oportunidad
En septiembre revisamos agendas, objetivos, presupuestos y formas de trabajar. ¿Por qué no hacer lo mismo con la energía?
En Enerthy Consultores analizamos cómo consume cada empresa, revisamos sus contratos y buscamos oportunidades de optimización adaptadas a su situación real.
Sin soluciones estándar y sin complicaciones innecesarias. Porque muchas veces ahorrar no consiste en trabajar con menos energía. Consiste en gestionar mejor la que necesitas.
